viernes 2 de septiembre de 2011

Muffins de chocolate blanco y frutos rojos


Ingredientes (6-8 unidades)

*300 gramos de harina , 8 gramos de polvo para hornear, 165 gramos de azúcar impalpable, 240 gramos de crema, 2 huevos, 80 gramos de aceite de girasol,  piel rallada de medio limón, 150 gramos de chocolate blanco y 225 gramos de frutos rojos congelados.


Elaboración

Precalentar el horno,  a 180º C. Preparar los moldes.  Pintar la base con un poco de aceite de girasol o manteca y fórrarlos con  papel manteca en su contorno, dándole un par de dedos de altura sobre el borde.
Retirar los frutos rojos del congelador, no hace falta descongelarlos totalmente, déjarlos en un colador mientras preparas el resto de ingredientes. Mezclar la harina, levadura y el azúcar, tamizar todo vertiéndolo en un cuenco grande. Por otro lado, mezclar la crema,  huevos, aceite y la piel rallada de limón, batir bien y mezclar ambas preparaciones sin batir demasiado, sólo hasta que todos los ingredientes estén integrados.

Añadir finalmente el chocolate troceado repartir por la masa, procede a llenar los moldes, aunque también puedes intercalar el chocolate con los frutos rojos. Vertir en los moldes una o dos cucharadas de masa, cubrir con una cucharada de frutos rojos (y chocolate si no se ha incorporado a la masa), volver a cubrir con masa y otra vez con frutos rojos, terminar cubriendo con masa de muffins.
Hornear los muffins de chocolate blanco y frutillas, durante 40 minutos, en el caso de moldes pequeños, y 50 minutos para los moldes grandes. Probar del palillo para comprobar que el interior está hecho, la superficie de los muffins quedará dorada.


sábado 27 de agosto de 2011

Antropometría del Recién Nacido


   La vigilancia del crecimiento en el neonato, a través de la evaluación antropométrica, reviste gran importancia en términos de detección de riesgos de morbi-mortalidad y deterioro del estado nutricio, permitiendo la toma de decisiones oportunas y convenientes. Para que el control de calidad en la evaluación antropométrica esté garantizado, se requiere conocer las técnicas de mediciones correctas, estar estandarizado y comparar con valores de referencia de una población similar.
   Las mediciones antropométricas más utilizadas en el neonato hospitalizado incluyen: peso corporal (masa corporal total), longitud (tamaño corporal y óseo), medición de circunferencias (brazo, tórax, muslo) y pliegues cutáneos (grasa subcutánea). Además, al combinar algunas mediciones, se pueden generar índices pronósticos nutricios y de utilidad diagnóstica.
   La antropometría debe ser un método de rutina en las unidades de cuidado neonatal como parte de una evaluación nutricia completa.
   Los incrementos seriados del perímetro cefálico, talla y peso en cada fase permiten identificar si el crecimiento es simétrico o asimétrico, lo cual modifica sustancialmente su manejo y las expectativas de evolución somática a futuro.



Antropometría:

   La antropometría permite conocer el patrón de crecimiento propio de cada individuo, evaluar su estado de salud y nutrición, detectar alteraciones, predecir su desempeño, salud y posibilidades de supervivencia. En el ámbito de poblaciones constituye un elemento valioso para la toma de decisiones en cuestiones de salud pública, a pesar de lo cual es aún poco apreciada.
   Son diversas las medidas que es posible obtener para evaluar el tamaño, proporciones y composición corporal: peso, longitud, circunferencias, pliegues cutáneos y diámetros. 
   Para una correcta interpretación de los hallazgos se requiere conocer con exactitud la edad y sexo del individuo examinado, y en situaciones como el seguimiento de recién nacidos prematuros, se debe realizar la corrección para obtener la edad postnatal real. Esta se halla restando de las 40 semanas de un nacimiento a término, la edad gestacional real. El valor obtenido se resta a la edad postnatal actual. Este ajuste debe realizarse hasta los 18 meses para la circunferencia craneana, 24 meses para el peso y 3.5 años para la estatura. 


Aparatos Usados para el Estudio antropométrico:

   Para una correcta antropometría es necesaria la utilización de instrumentos de  medida adecuados y homologados, cuyas características principales tienen que ser su  precisión y su ligereza.
   La  precisión es algo obvio siempre que se trate de tomar medidas, y la ligereza del material utilizado facilita el manejo del mismo y contribuye a una mejor toma de  la medida.
   En la practica totalidad de los laboratorios de Antropología
se utilizan los aparatos G.P.M. Anthropological Instruments
for Somatology and Osteology.
 
 Se dispone de  un estuche antropométrico, que consta d e  las siguientes piezas:

§         Antropómetro en cuatro secciones, de  2000  mm.  de largo total, con lectura directa y brazos rectos y arqueados.            De este instrumento solo utilizaremos la primera sección, con las rarnas rectas, midiendo con ellas la altura auricular (altura d e  la cabeza).
§         Compás de espesor con puntas romas, longitud  de medida de 0 -300 mm. Con este instrumento se toman las medidas cefálicas, alguna facial y los diámetros corporales. En niños y adultos los diámetros corporales se miden con la primera sección del antropómetro, aplicando las ramas curvas  o con  un  compás  de  espesor  de  puntas  romas, longitud de  medida de  0 - 600 mm, pero dado el tamaño de  los recién nacidos, estas medidas pueden ser tomadas con  el compás   de  espesor pequeño.
§         Compás de corredera (Calibre tipo Martin), longitud de  medida de  0-200 mm. Con este instrumento se han tomado las medidas faciales, la  longitud de  los miembros y  los diámetros bicondilares. Existe un instrumento adecuado para medir  los  diámetros  bicondilares que  es el Nonio Corredero Bicondilio, con longitud de  medida de  0 – 140 mm, pero por las mismas razones que en el caso anterior, estos diámetros pueden ser tornados con el calibre. Las  longitudes  tanto  totales  como  parciales  de los miembros en el niño y adulto se miden con el antropómetro, ensamblando las cuatro unidades y utilizando las  ramas rectas, pero las dimensiones del recién nacido y el manejo del mismo aconsejan que Sean medidas con el calibre.
§         Cinta métrica metálica, muy estrecha, con la longitud de  medida de 0-200 mm. Se emplea para medir los perímetros.


Además de los instrumentos ya descritos, transportables en el estuche antropométrico, se han utilizado otros aparatos específicos antropométricos, como son:


  • Neonatómetro (The Harpenden Neonatometer), este instrumento ha sido especialmente diseñado para medir la talla,  y la talla sentado, (crown-rump  length), en recién nacidos. El  aparato presenta un carril de medida que permite una gran libertad de movimientos y opera con un constante nivel de  presión, el cual cierra el carril y corrige el  punto de medida.  Este mecanismo asegura la reproducción de la medida y elimina las variaciones debidas a los diferentes operadores. Este aparato esta fabricado en dos medidas standards, uno de longitud normal, para recién nacidos a termino (longitud de 188-750 mm) y otro corto para prematuros (longitud de 180-600 mm), que puede ser introducido en la mayoría de las incubadoras. Estas medidas de Talla (total y sentado) en niños y adultos, pueden ser tomadas en posición de firmes con el antropómetro, o con un estadiómetro. Si el estudio así lo requiere (con la persona en decúbito supino) podemos utilizar una mesa de medidas para niños (zona de lectura directa de  220-1150 mm) o para adultos (zona de medida de 300-2100 mm). Si el niño es muy pequeño es necesario utilizar el Infantómetro (plancha de  medida directa de 300-940 mm).
  • Calibre-Holtain, para medir el panículo adiposo (Tanner/Whitehouse), con zona de medida de 0-48 mm, graduación de 0.2mm y presión constante de 10gr/mm2.
  • Orquidómetro u  Orquímetro, (PRADER),  para medir el volumen testicular. Consta de 12 bolas de forma elipsoidal de  volumen variable de 1 a 25 ml. Con el fin de marcar los límites de la maduración, las bolas del orquímetro  tienen colores diferentes.
  • Pesa-bebes standards, de los usuales en los paritorios.



A continuación se revisan los aspectos más saltantes de las medidas utilizadas con frecuencia en la práctica asistencial con niños y adolescentes.



Peso:

   Es la medida antropométrica más utilizada, ya que se puede obtener con gran facilidad y precisión. Es un reflejo de la masa corporal total de un individuo (tejido magro, tejido graso y fluidos intra y extracelulares), y es de suma importancia para monitorear el crecimiento de los niños, reflejando el balance energético. En el caso de los neonatos que se encuentran en terapia intermedia, el peso es medido diariamente para detectar cambios en la ganancia o pérdida de la masa corporal total y obtener así las velocidades de crecimiento.
   Las variaciones diarias de peso en los neonatos reflejan los cambios en la composición corporal, tanto de masa grasa como de masa libre de grasa. Conforme va aumentando la edad postnatal el agua corporal disminuye, lo que refleja un decremento igual o menor de 10% del peso al nacimiento en los neonatos a término, y una disminución igual o menor de 15% en los de pretérmino.
   Esta disminución también puede estar ocasionada por una pérdida en las reservas endógenas de glucógeno y de tejido graso. Después de esta fase de pérdidas, el recién nacido comienza a aumentar de peso a costa del tejido graso y muscular. La ganancia es variable y depende de las condiciones de salud del neonato, de su edad gestacional (EG) y su peso al nacimiento. En general, se espera un aumento diario de 20-30g totales en niños a término y de 20-35g totales ó 10-20g/Kg. de peso en los de pretérmino.
   Los neonatos con patologías particulares deben ser evaluados de manera distinta, y para ello existen curvas de crecimiento para niños que tienen complicaciones que afectan al crecimiento normal; por ejemplo, síndrome de Down, síndrome de Turner, parálisis cerebral, síndrome de Prader-Willi, acondroplasia, etc.
   El peso debe ser medido a la misma hora del día, a una temperatura ambiental agradable y sin cambios bruscos, y bajo las mismas condiciones (pre o postprandial, con la vejiga vacía), el niño debe ser colocado desnudo y sin pañal sobre la báscula, cuidando que todo su cuerpo permanezca dentro de esta y distribuido de manera uniforme sobre el centro de ésta.
   El peso del recién nacido para ser normal puede varias de entre 2.500gr a 3999gr.


Longitud supina:

   Esta medición se realiza en los menores de dos años de edad, aunque también se puede utilizar hasta los cuatro años, cuando la longitud no puede efectuarse con el sujeto de pie. Es un indicador del tamaño corporal y de la longitud de los huesos, tiene  la ventaja sobre el peso de que no se ve alterado por el estado hídrico del paciente y los cambios a largo plazo reflejan el estado de nutrición crónico.
En los neonatos prematuros se espera un aumento de 0.8-1.1cm a la semana; mientras que en los nacidos a término se tiene una ganancia promedio de 0.69-0.75cm a la semana, durante los tres primeros meses de vida.
    El perímetro de la talla o mejor dicho longitud supina es de 50cm, mas menos 2, aproximadamente.

   Para esta medición se requieren dos individuos y un infantómetro preciso. El infantómetro cuenta con dos bases, una fija que se orienta en la cabeza del paciente y una base movible que se coloca en los pies. La longitud es una de las mediciones más complicadas de tomar y por lo tanto es difícil obtenerla con exactitud; por ello se recomienda realizar mediciones por duplicado o triplicado y hacer un promedio entre ellas.
   El neonato debe ser colocado en posición supina, con el cuerpo alineado en posición recta sobre el eje longitudinal del infantómetro, de manera tal que los hombros y la cadera tengan contacto con el plano horizontal y que los brazos se encuentren a los lados del tronco. La coronilla de la cabeza debe tocar la base fija del infantómetro y debe ser colocada en el plano de Frankfort; es decir, alineado perpendicularmente al plano horizontal.
   Tanto la cabeza como la base del infantómetro deben ser sostenidas por uno de los observadores. El otro observador, con una mano debe extender las piernas del paciente, vigilando que las rodillas no se encuentren flexionadas y con la otra mano debe recorrer la base movible del infantómetro, de manera que se ejerza una leve presión (sólo comprimiendo ligeramente la piel) sobre el talón del neonato libre de cualquier objeto, para que el pie quede formando un ángulo de 90°.


Circunferencias:

   Son indicadores antropométricos de gran utilidad para medir ciertas dimensiones corporales. Si se utilizan en combinación con otras circunferencias o con pliegues cutáneos de la misma zona indican el crecimiento de los pacientes y proveen referencias para evaluar el estado nutricio. Es importante cuidar la posición, ubicación y presión que se ejerce sobre la cinta métrica para medir las circunferencias, ya que de ello depende la validez y confiabilidad de la medición.


Perímetro Cefálico:

   Es un indicador del desarrollo neurológico a partir de la evaluación indirecta de masa cerebral. En los prematuros se espera un aumento de 0.1cm a 0.6cm a la semana; sin embargo, es normal que durante la primera semana de vida extrauterina, el perímetro disminuya alrededor de 0.5cm, debido a la pérdida de líquido extracelular.
   En los recién nacidos a término se espera una ganancia promedio de 0.5cm a la semana durante los tres primeros meses de vida. Cuando el aumento es mayor a 1.25cm a la semana es un signo de sospecha de hidrocefalia o hemorragia intraventricular. Por el  contrario, si la ganancia es mínima o nula, podría existir una patología neurológica asociada con microcefalia.
   El perímetro cefálico es de 35cm, mas menos 2, aproximadamente.
 
    Técnica: el paciente debe tener la cabeza libre de cualquier objeto y de preferencia no debe de estar en contacto con la cuna (se puede sentar sostenido por un observador distinto al que realiza la medición), lo ideal para realizar esta medición es usar una cinta de teflón de 1.0cm de grosor. La cinta debe ser colocada en el perímetro máximo de la cabeza y como referencia se utiliza el punto máximo del occipucio y la glabela (en el entrecejo). La cinta debe de situarse en plano horizontal, de manera tal que se encuentre a la misma altura de ambos lados de la cabeza. El inicio de la cinta (donde se ubica el cero) debe coincidir con la parte frontal de la cabeza (el entrecejo) y es ahí donde se realiza la lectura.
   Se ejerce una leve presión al momento de tomar la medición para comprimir el pelo y ligeramente la piel.


Circunferencia del brazo:

   Proporciona información sobre el contenido de masa muscular y masa grasa. Específicamente en los neonatos, da una referencia del  crecimiento y desarrollo físico y del aumento de las reservas corporales. Es un indicador muy sensible ante cambios rápidos de grasa subcutánea y de composición corporal. En general, se esperan aumentos promedio semanales de 0.5cm.
   La relación perímetro braquial/perímetro cefálico es un índice sensible a la deprivación nutricia, ya que disminuye rápidamente cuando el tejido muscular y adiposo se ve depletado. Además, proporciona un índice de riesgo para el desarrollo de complicaciones metabólicas en la etapa neonatal asociadas con desórdenes en el crecimiento fetal.
   En general, una relación mayor a 0.31 se considera normal, mientras que una relación menor a 0.25 indica un estado de desnutrición severa.
   Técnica: Debe ubicarse el punto medio del brazo; de preferencia debe realizarse en el brazo izquierdo. Para medir el punto medio se debe doblar el brazo en ángulo de 90° y mantenerlo pegado al tronco. Se toma como referencia el punto medio entre el acromion (hombro) y el olécranon (codo) en la parte externa del brazo.
Después con el brazo relajado y extendido en posición horizontal, ligeramente separado del tronco y la mano en prono, se realiza la medición rodeando el contorno del brazo, sin ejercer presión.
   Para ello se utiliza una cinta de fibra de vidrio con precisión de 1mm y un grosor menor a 0.7cm. La cinta debe de quedar en plano perpendicular al tronco del cuerpo y la lectura debe realizarse en la parte externa del brazo que es donde debe de coincidir la cinta con el punto de inicio.


Perímetro del tórax:

   Se utiliza para monitorear la acreción de tejido adiposo en los lactantes. La OMS recomienda utilizar este indicador como punto de corte para clasificar el riesgo de morbi-mortalidad del recién nacido cuando el peso al nacer no está disponible. Los neonatos con un perímetro de tórax menor a 29cm se clasifican como de alto riesgo.
   No existe una cifra de referencia para indicar que el aumento en peri-metro de tórax está siendo adecuado.
   El perímetro abdominotorácico es de 33cm, mas menos 2, aproximadamente.

   Técnica: Se utiliza una cinta de teflón con los extremos superpuestos y con precisión de 1mm. La cinta debe ser colocada justo donde se ubican los botones mamarios del recién nacido y debe quedar en plano perpendicular al tronco del cuerpo. Durante la medición, el paciente debe de estar erecto y con los brazos a los costados. La lectura de la medición debe realizarse en la parte frontal del pecho al final del evento espiratorio y no se debe de ejercer presión sobre la piel; la cinta únicamente debe de estar en el contorno del pecho.


Perímetro del muslo:

   Al igual que el perímetro de tórax, esta circunferencia se utiliza para monitorear la acreción de tejido adiposo y no existen cifras de referencia que indiquen que el aumento en este indicador sea el adecuado.
   Técnica: Se mide el punto medio del muslo, entre el trocánter mayor y el borde patelar, con la pierna flexionada en un ángulo de 90°. Justo donde se marca el punto medio, se coloca la cinta con la pierna en flexión y se mide el contorno del muslo sin ejercer presión. 
     La lectura se aproxima al 0.1cm más cercano.


Pliegues cutáneos:

   La medición de los pliegues cutáneos es un método sencillo y no invasivo para estimar la cantidad de grasa corporal en los neonatos.
   Específicamente, en los prematuros, son de utilidad para estimar la acumulación de tejido adiposo a través de mediciones subsecuentes, ya que no existen fórmulas sencillas aplicables para calcular el porcentaje de grasa corporal total.
   La mejor forma de interpretar los pliegues cutáneos en prematuros es realizando un seguimiento de las mediciones subsecuentes para monitorear los cambios y con ello el depósito de grasa. Sin embargo, no existe alguna cifra de referencia que ayude a evaluar el cambio como bueno o malo. Por otro lado, para los recién nacidos a término existen tablas de referencia para el primer año de vida, que permiten evaluar el estado del pliegue cutáneo tricipital, según el promedio de una población de referencia.
   También existen otras tablas que proporcionan un estimado del porcentaje de grasa corporal según la sumatoria de cuatro pliegues cutáneos (tricipital, bicipital, subescapular y suprailíaca).
    Estas tablas tienen referencias para los menores de un año de
edad; En general, si el neonato tiene menos de 36 horas de haber nacido, se deben contar 15 segundos con el plicómetro en presión antes de tomar la lectura, para dar tiempo a que se elimine el líquido extra del pliegue cutáneo. Conforme el niño va creciendo, pierde agua extracelular y por ello es suficiente esperar alrededor de cinco segundos a que el plicómetro se estabilice para tomar la lectura.   
   Estas consideraciones deben ser tomadas en cuenta para estandarizar el procedimiento de la medición de pliegues cutáneos al evaluar las variaciones intra- e inter-observador. Varios autores  recomiendan medir los pliegues en el lado izquierdo del cuerpo y por triplicado, siempre y cuando no sea invasivo para el niño, a fin de obtener un promedio de los tres datos.


Pliegue cutáneo tricipital:

   Primero es necesario medir la parte media del brazo con la técnica que se explicó en la figura. Se toma como referencia el punto medio del brazo izquierdo en la parte posterior de éste, utilizando el tríceps como punto de ubicación.
   Técnica: Se toma con el paciente en posición supina, levemente girado al lado derecho y con el brazo izquierdo ligeramente flexionado, paralelo al eje longitudinal y relajado. El observador toma el pliegue con el dedo pulgar e índice un centímetro por arriba de la marca del punto medio y coloca el plicómetro justo sobre la marca. El observador debe esperar unos segundos a que el plicómetro se  estabilice y se toma la lectura.


Pliegue cutáneo bicipital:

    Para medir este pliegue se utiliza el punto medio del brazo.
   Técnica: Se toma como referencia el bíceps. El pliegue se toma con el paciente en posición supina, con la espalda en contacto con la cuna y con el brazo ligeramente separado del tronco, extendido y relajado.  
   El observador toma el pliegue con el dedo pulgar e índice un centímetro por arriba del punto medio y coloca el plicómetro justo sobre la marca. El observador debe esperar unos segundos con el plicómetro en posición para que se estabilice, de manera tal que la medición sea constante.


Pliegue cutáneo subescapular:

   Se mide justamente por debajo del ángulo inferior de la escápula izquierda, en dirección diagonal, aproximadamente a 45° del plano horizontal, con la caída normal de la piel.
   Técnica: El lactante debe estar erecto, en posición supina, con los brazos a los costados y ligeramente rotado hacia el lado izquierdo.
   Para ubicar con mayor facilidad la zona donde se mide el pliegue, se puede recorrer el brazo izquierdo hacia la espalda y después se regresa a su posición inicial. El pliegue se toma con el dedo pulgar e índice de la mano izquierda y el plicómetro se coloca un centímetro por debajo de los dedos, sostenido con la mano derecha. La lectura se toma hasta que la medición esté completamente estable.





Bibliografía Consultada:

§         Schwarcz – Sala Duverges, Obstetricia, Ricardo Schwarcz, Ricardo Fescina, Carlos Duverges, 6ta edición, editorial  El Ateneo 2008.
§         Manual de cuidados neonatales, John P. Cloherty, M.D, Eric C. Eichenwald, M.D, Ann R. Stark, M.D, 4ta edición, editorial Masson 2004.

miércoles 3 de agosto de 2011

Vadouvan

Mezcla de especias también conocida como Curry francés, dado que se cuenta que se originó en una colonia francesa del sur de la India, en Puducherry (antes Pondicherry, en francés Pondichéry, territorio que también se conoce como la Riviera Francesa de Extremo Oriente).
Se trata de un combinado de especias popular en las cocinas de Francia y Bélgica,se considera un ingrediente gourmet.
Es una mezcla de especias secas o una pasta, pues entre sus ingredientes básicos se encuentra la cebolla, la  chalota y el ajo.
Además de las mencionadas chalotas, cebollas y ajos, las especias que suelen componer el mix Vadouvan son las hojas de curry, la alholva o fenogreco, el comino, la mostaza, la nuez moscada, la cçurcuma, la pimienta, el clavo y el chile, a veces también se añade cilantro, hinojo, canela, etc, la sal y el azúcar también se añaden al gusto, según se desee más o menos dulce. El resultado es una aromática y sabrosa combinación, más delicada que otros currys, exótica y elegante, con sabores dulces, tostados, ideal para aderezar todo tipo de platos, verduras, carnes, pescados, legumbres, sopas, salsas.

viernes 15 de julio de 2011

Salud Fetal

La evaluación del bienestar fetal, durante el embarazo, y su cuidado, por mucho tiempo estuvo orientado hacia la vigilancia de la madre, y  el feto quedo en segundo término.
En los últimos 50 años, el feto dejó de ser un ente pasivo y pasó a ser un paciente.
Actualmente existe la disciplina médica de “Medicina materno
 Fetal”, encaminada a la evaluación del bienestar fetal en su estado intrauterino.

Evaluación de la maduración fetal

Para que un feto pueda adaptarse a la vida extrauterina y tenga capacidad de supervivencia, es indispensable que se adquiera cierto grado de maduración de algunos sistemas. Para ello debe contar con un mínimo de maduración pulmonar que lo habilite para realizar la hematosis. Esta capacidad denota ya alguna probabilidad de sobrevida postnatal y se alcanza en las proximidades de la semana 28 de amenorrea. A partir de allí el mayor grado de maduración pulmonar y de perfeccionamiento de otros sistemas va aumentando la capacidad de adaptación inmediata y la posibilidad de supervivencia del neonato. Así, la maduración fetal representa el proceso por el cual el feto alcanza un desarrollo suficiente de aparatos y sistemas y la capacidad potencial de adaptación inmediata y conveniente de la vida extrauterina. El concepto de feto maduro implica alta probabilidad de sobrevida como recién nacido y esta asociado esencialmente a la duración del embarazo, es decir, al tiempo de vida intrauterina. El cálculo por el tiempo de amenorrea, por ser el más sencillo, es el estimador habitual de la edad gestacional y de la maduración fetal.

Los embarazos de término (37-41 semanas completas de amenorrea) suelen corresponder a fetos maduros, con un crecimiento acorde y con adquisición suficiente de funciones lo que explica que las complicaciones neonatales sean mínimas y las tasas de mortalidad adopten cifras más bajas. Si los nacimientos se producen antes del término, suelen corresponder a productos con crecimiento y desarrollo incompletos, con menor posibilidad de adaptarse al medio y menor capacidad de supervivencia.

La clara asociación entre edad gestacional y resultado perinatal se hace aún mas importante cuando se asocian patologías que alteran el crecimiento o la maduración fetal. Así en afecciones maternas tales como hipertensión arterial inducida por el embarazo, insuficiencia renal, etc. Los intercambios feto maternos disminuyen, el crecimiento fetal se endentece y las funciones madurativas son asincrónicas. Existen otras patologías como la diabetes materna en que el crecimiento fetal es mayor, en tanto que la maduración de algunos sistemas como el respiratorio puede retardarse.

Cuando se asocian importantes patologías maternas o fetales, se suele indicar la interrupción del embarazo antes del término a fin de disminuir la posibilidad de muerte fetal. Esta conducta incrementa la posibilidad de muerte neonatal por prematurez. Decidir en estos casos el casos el momento mas apropiado de interrupción es una de las situaciones de mayor responsabilidad clínica y exige diagnosticar o confirmar la edad gestacional y el grado de maduración fetal a fin de estimar la posibilidad de supervivencia extrauterina.

Métodos habituales de diagnostico de duración del embarazo
Excepto en los pocos casos en que se conoce la fecha de la ovulación o del coito fecundante, el tiempo de amenorrea mide la duración del embarazo. El cálculo por la amenorrea es tanto más confiable cuanto más temprano haya sido recogido el dato de la fecha de la última menstruación (segundo o tercer mes) en medida en que el ritmo menstrual previo haya sido regular, la mujer no haya utilizado anovulatorios durante los últimos tres meses, no presente sangrado en los primeros meses del embarazo y no existan divergencias con el examen genital. Esta confiabilidad aumenta si coincide con pruebas positivas de embarazo, llevadas a cabo precozmente, o si se realizaron biometrías ebrio fetales por ecografía. El cálculo de la edad gestacional se efectúa contando las semanas o días transcurridos desde el primer día de la última menstruación hasta la fecha actual.
Cuando se desconoce o es incierta la fecha de última menstruación (10-20% o más de las mujeres), o existe disparidad entre la edad calculada por éste método y el examen obstétrico, es necesario emplear otros criterios diagnósticos. Los más utilizados:

1) Altura uterina: Aumenta en relación con la duración del embarazo siguiendo un patrón conocido y representa de manera simple una medida indirecta del crecimiento global del feto. Son factores de error el grado de obesidad materna, las alteraciones del espesor del miometrio, como la miomatosis, la cantidad exagerada o escasa de líquido amniótico y la existencia de embarazos múltiples. Indica con mayor fidelidad el crecimiento fetal que la edad gestacional.
La estimación de la edad gestacional solo por la  medida de la altura uterina tiene una gran variabilidad +- 3 semanas, excepto para medidas entre 8-9 cm y 10/12 cm, correspondientes a 13 y 14 semanas respectivamente cuya dispersión es de +- 2.5 semanas.

2) Percepción de los movimientos fetales por la madre

Suele tener lugar por primera vez alrededor de las 17 semanas de amenorrea en las multíparas y en torno de las 19 semanas en las primípara, en ambos casos con una dispersión (2 desvíos estándares) de +- 5 semanas. La percepción depende de algunos factores fetales y también del grado de atención materna. Es un dato muy impreciso si la gestante no ha sido alertada con anticipación. El latido aórtico durante el decúbito dorsal puede ser falsamente interpretado por la madre como movimientos fetales.

3) Biometría fetal por ecografía:

Se basa en la relación que existe entre la amenorrea y la medida de diferentes segmentos fetales. Se han correlacionado varias medidas feroovulares con la amenorrea: diámetros y volumen del saco gestacional; diámetros, perímetros y áreas craneanos, torácicos y abdominales, etc. Las medidas antropométricas que se utilizan actualmente, por ser las que mejor se correlacionan con la amenorrea son:
a) De la 6ª a 12ª semana, la longitud céfalo nalga  máxima del embrión, éste constituye el parámetro más fiel, ya que su error es de +- 5-6 días.
b) A partir de la 12ª semana es posible medir el diámetro biparietal, ésta medida es la más difundida en la clínica diaria. Tiene un error de +- 1 semana hasta aproximadamente las 27 semanas y se duplica de ahí en adelante.
Este diámetro puede ser medido desde el borde externo de la tabla ósea distal (externo-interno) o al borde interno de la tabla ósea distal.
c) A partir de la 11 semana hasta el término se puede medir la longitud de los huesos largos, en especial el fémur. El error de esta medida es de 1 semana hasta las 18 semanas; luego se incrementa. El diámetro transverso del cerebelo también ha sido utilizado para estimar la edad gestacional a partir de las quince semanas. En fetos de 35-36 semanas se visualiza el núcleo de osificación distal del fémur que al término mide 7-8 Mm.
Ante la duda de la fecha de última menstruación se debe realizar la exploración ecográfica lo antes posible, puesto que las medidas tienen mayor precisión y además e s posible repetir el examen con cierta periodicidad, lo que permite disminuir considerablemente el error de estimación.
En dolicocefalias y en braquicefalias debe estimarse la edad gestacional estimada por el diámetro biparietal con la medida del perímetro craneano.
Cuando el  índice cefálico (diámetro parietal/diámetro fronto occipital x 100)  de 69% (braquicefalia) o mayor de 87% (dolicocefalia) no se debe usar el diámetro biparietal para calcular la edad gestacional.



4) Madurez placentaria

La placenta sufre múltiples transformaciones en el trascurso del embarazo. Se la aprecia claramente alrededor de la doce semana, momento en el que se ven la placa corial, la sustancia placentaria y la placa basal.

5) Radiografía de abdomen

 En la actualidad los riesgos de las radiaciones y la aparición de otros métodos  han hecho casi desaparecer sus indicaciones en el embarazo. Se la emplea para la estimación de la presencia y el tamaño de los núcleos de osificación, sobre todo el femoral distal (36-37 sem) además de la longitud de algunos óseos (columna vertebral, y huesos largos), los diámetros cefálicos, el tamaño floral del feto y su grado de osificación. Son factores de error la superposición con las estructuras óseas maternas, el diferente espesor de los tejidos maternos y las diversas actitudes fetales que hacen variar la distancia  

feto-placa. La no visualización de los núcleos no implica inmadurez fetal.

6) Amniografía. Fotografía.

Consiste en la inyección de sustancias radioopacas con el objeto de identificar ciertas características del feto y la placenta. La diferencia entre ambas radica en que la primera utiliza sustancias radioopacas hidrosolubles, mientras que para la fotografía se usan sustancias liposolubles.
Con la amniografía se pueden demostrar cantidades anormales de líquido amniótico y la localización de la placenta, y luego de algunas horas el tracto gastrointestinal fetal por deglución del líquido amniótico radioopaco. En la fotografía la sustancia opaca liposoluble se adhiere al vérnix de la piel de los fetos casi maduros y permite por lo tanto visualizar la silueta fetal. Ambas técnicas han sido superadas totalmente por la ecografía de alta resolución, que además carece de los efectos adversos de aquéllas.

7) Resonancia nuclear magnética

Ha sido usada fundamentalmente para observar alteraciones anatómicas del feto y tumoraciones intrabdominales y retroperitoneales en gestantes. Los tomogramas son generados por generación de pulsos de radiofrecuencia y las señales son construidas por computación en imágenes digitales. Su empleo durante el embarazo parece ser inocuo, no obstante lo cual el instituto Nacional de Salud de los EEUU, recomienda: “la embarazada, especialmente en el primer trimestre, no debe ser sometida a este procedimiento, a menos que haya una clara necesidad médica que no pueda ser resuelta por otros métodos”. Este procedimiento diagnóstico está indicado cuando se pretende mejorar las imágenes diagnosticas de malformaciones complejas del sistema nervioso central, torácicas y de dismorfismo complejo.

8) Líquido amniótico

El acceso al líquido amniótico mediante la punción amniótica transparietoabdominal  brinda posibilidades diagnósticas cuyo fundamento es el estudio de componentes que tienen variaciones conocidas en relación con la duración del embarazo. Por ello, mediante la medición de estos componentes del LA es posible estimar la edad gestacional o determinar el grado de maduración de lagunas funciones fetales, especialmente la pulmonar.
Amniocentesis, es el abordaje de la cavidad amniótica por punción trasparietoabdominal. No es aconsejable la punción por vía vaginal trasegmentaria, porque frecuentemente se complica con una rotura de membranas.
Para realizarla:
1) Ecografía para determinar la ubicación fetal y placentaria para la elección del sitio de punción, que será el lugar donde contenga mayor cantidad de LA.
2) Evacuación espontánea de la vejiga antes de elegir el sitio de punción, para evitar cambios de altura del útero. Este hecho es de especial importancia cuando se realiza en embarazos menores de 20 semanas.
3) Registrar la tensión arterial, el pulso y la temperatura axilar.
4) Control prefunción de la frecuencia cardíaca fetal (fcf) durante cinco minutos.
5) Lavado de manos del operador y colocación de guantes estériles.
6) Antisepsia del sitio de punción.
7) Punción con aguja tipo 100/20-22, existen agujas ecorrefringente permitiendo su ubicación ultrasonográfica, con anestesia local o sin ella. Si se ha de colocar un catéter se usa aguja 100/18 y previamente a la punción, se anestesian la piel, el celular subcutáneo y el plano músculo aponeurótico.
8) Extraer 15 ml de LA para realizar prueba de madurez.
9) Control pospunción de la fcf durante cinco minutos.
10) Si no se extrajo LA o éste es hemorrágico, se realiza ecografía pospunción y, eventualmente, registro electrónico externo de la fcf y de la contractibilidad uterina.

Componentes tensioactivos del líquido amniótico

Durante la vida intrauterina el pulmón fetal segrega líquido en forma continua hacia la vía aérea. Al llegar a la orofaringe fetal este líquido es deglutido en su mayoría, en tanto que una fracción pasa hacia la cavidad amniótica. De esta forma en el liquido amniótico aparecen elementos componentes del complejo surfactante lo que posibilita su detección y por ende la estimación del grado de madurez pulmonar del feto.
Corresponden en su mayoría a la fracción lipídica del LA y dentro de ella a los fosforados.
Sus variaciones reflejan el proceso de maduración del pulmón fetal, que tiene por finalidad mantener una correcta estabilidad pulmonar que asegure la hematosis posnatal inmediata. Los componentes mas conocidos son la lecitina y la esfingomielina. Si bien ambos aumentan en el tercer trimestre, la relación L/E  se incrementa bruscamente alrededor de la semana 35 de amenorrea por un aumento notorio de la lecitina.
Cuando el índice L/E es igual a dos o más, se considera que el pulmón esta preparado o maduro. Valores de L/E menores de 1 se asocian con dificultad respiratoria grave del neonato y con compromiso de la vida si el nacimiento ocurre próximo a la determinación. Valores entre 1 y 2 indican riesgos intermedios de padecer dificultad respiratoria.
Los componentes tensioactivos son sintetizados en las células de las paredes alveolares y secretados hacia el alveolo alrededor de las semanas 24 y 26. Los fosfolípidos actúan en el momento del nacimiento a nivel de la interfase líquido pulmonar –aire, disminuyendo la tensión superficial y favoreciendo el mantenimiento de un residuo de aire en los alvéolos para preservar la estabilidad del pulmón y evitar su retracción y atelectasia.
Los mismos componentes tensioactivos son los responsables de la prolongada estabilidad de la emulsión y de la permanencia de burbujas en la interfase aire liquido de los tubos cuando se coloca en ellos LA y se los agita. El agregado de etanol excluye la acción tensioactiva de otros componentes que no sean los del surfactante. Esta propiedad ha sido empleada en la prueba de Clements.
Cuando se mantiene persistente el anillo completo de burbujas por mas de 15 minutos en diluciones mayores 1:2, el resultado es equivalente al de un índice lecitina/esfingomielina igual o mayor a dos.
Un resultado intermedio no es decisivo, por lo que conviene afinar el diagnostico determinado el índice L/E y la presencia de fosfatidilglicerol.
Para evaluar la capacidad diagnostica de los diferentes métodos se determino el valor predictivo de los resultados maduros e inmaduros. Se considero como valor predictivo de un diagnostico de madurez a la proporción de casos en que, existiendo dicho diagnostico, el mismo efectivamente se cumplió, o sea, no se desarrollo enfermedad de membrana hialina.(EMH)
Asimismo, se considero como valor predictivo de un diagnostico de inmadurez al numero de casos con este diagnostico de inmadurez al numero de casos con este diagnostico que presentaron EMH, al nacer, con un intervalo siempre menor de 7 días entre la obtención de la muestra y el nacimiento.
Esquema escalonado de decisiones para diagnosticar madurez pulmonar fetal

Como ya se señalo, existe una fuerte asociación entre la imagen ecográfica de madurez placentaria y la madurez pulmonar fetal. Por esta razón, cuando se observa que más del 50% de la placenta tiene características de madurez, no es necesario realizar otros exámenes. En caso de que a la placenta se la califique como intermedia o inmadura, se debe realizar las pruebas con el líquido amniótico, que puede ser obtenido por punción transabdominal o por vía afinas en los casos con membranas ovulares rotas.
En todas las muestras obtenidas por vía transvaginal, así como en aquellas obtenidas por punción trasabdominal pero contaminadas con sangre  o meconio, debe utilizarse como único método de diagnostico la presencia de fosfatidilflicerol (FG). Ello obedece a la alteración de los resultados de los demás métodos diagnósticos frente a contaminaciones con sangre, meconio o secreciones genitales.
Cuando el liquido amniótico es obtenido por vía trasabdominal y no presenta una contaminación evidenciable a simple vista con sangre o meconio, se debe realizar la prueba de la agitación, si es posible inmediatamente después de extraída la muestra y por parte del mismo personal técnico que realiza la amniocentesis. La obtención de un resultado positivo con la prueba de la agutacion en una muestra no contaminada asegura la no ocurrencia de EMH en más de 99% de los casos sin requerir otros estudios de mayor costo y que a la vez insumen más tiempo. Ello posibilita, en estos casos, sin requerir otros estudios de mayor costo y que a la vez insumen más tiempo, Ello posibilita, en estos casos, sin requerir otros estudios de mayor costo y que a la vez insumen más tiempo. Ello posibilita, en estos casos, la obtención de un diagnostico de maduración pulmonar de gran rapidez, bajo costo y gran confiabilidad de su resultado positivo.
En el caso de obtener un resultado negativo o dudoso, se deberá proceder a aplicar otros métodos de diagnostico en un laboratorio especializado. Se propone realizar la determinación del índice lecitina esfingomielina juntamente con la presencia de fosfatidiflicerol. La razón de determinar los dos parámetros en forma conjunta obedece a que ello es técnicamente posible. La cromatogradia en capa fina uni o bidimensional permite efectuar la determinación del índice lecitina esfingomielina y de la presencia de fosfatilglicerol es una misma operación, sin necesidad de maniobras o costos adicionales.
La obtención de un valor del índice L/E es mucho menor, por lo que en estos casos es menester utilizar un valor mas elevado o tomar en cuenta solamente la presencia de FG como predictiva de la no ocurrencia de EMH.
La obtención de un índice L/E menor de 2.0 con fosfatidilglicerol  ausente es predictivo de ocurrencia de EMH en un numero variable de casos según los diferentes autores.






Evaluación del bienestar fetal ante parto

Para conocer el grado de bienestar de un feto es necesario evaluar su crecimiento y su vitalidad.
Las pruebas diagnosticas se aplican en las embarazadas que presentan algún factor de riesgo potencial o real. Las vinculadas al diagnostico de la vitalidad detal tratan de medir la probabilidad de muerte fetoneonatal tratan a medir probabilidad de muerte fetoneonatal así como determinar la vía del parto.
La mayoría de las pruebas utilizadas para conocer el bienestar fetal han sido incorporadas a la práctica sin haberse completado los pasos necesarios para su evaluación. Muchas de ellas han sido modificadas, y algunos emplean erróneamente los procedimientos de detección para decidir interrupciones del embarazo. Estas pruebas no diagnostican presencia o ausencia de patologías determinadas, sino las repercusiones que estas podrían producir en el feto.

Amnioscopia
Consiste en la observación de las características del liquido amniótico visualizado a trabes de las membranas ovulares, empleando un amnioscopio introducido a través del cuello del útero. Los amnioscopios tienen diferentes calibres para aplicarlos según el grado de dilatación cervical.
La amnioscopia ha sido utilizada como una tecnología complementaria en casos seleccionados.
Este procedimiento se destaca por su simplicidad y bajo costo. No requiere internación y puede contribuir al manejo de los casos de riesgo, en particular de los embarazos cronológicamente prolongados.
El control amnioscopico se inicia, en general, después de la semana 35 de amenorrea. Sin embargo a estas edades gestacionales muchas veces no se logra franquear el orificio cervical. El resultado se califica como positivo cuando el liquido amniótico se halla teñido o esta casi ausente.
La posibilidad de rotura accidental de las membranas es de menos del 1% para técnicos con experiencia. Alrededor del 14% de los casos preseleccionados por su riesgo presentan amnioscopia positiva. La probabilidad de muerte fetal ante parto en las 48/72  horas que siguen al examen es de muy baja ocurrencia si la amnioscopia es negativa. Sin embargo, se trata de una tecnología que aun no ha sido bien evaluada por medio de un estudio clínico prospectivo controlado y aleatorio.




Determinación de estriol urinario y plasmático

Reflejaría el funcionamiento de la unidad feto placentaria por participar esta en la formación y excreción de las hormonas estrogénicas. Los bajos niveles de estriol se asociarían con un incremento del riesgo (muerte fetal y secuelas neurológicas).
Sobre esta base, diversos autores recomendaban su utilización en todas las gestantes como prueba de detección.
Las determinaciones plasmáticas tienen mayor precisión que las urinarias. Sin embargo, los estudios controlados en gestantes de alto y bajo riesgo demuestran que la sensibilidad de la prueba para detectar riesgo fetal es baja.
La principal indicación de la determinación de estriol es para evaluar la evolución del crecimiento feto placentaria. Si este sigue un curso positivo, la tasa de excreción aumentaría.

Determinación del lactógeno placentario

El lactógeno placentario (hPL) es sintetizado y conservado en el sinciciotrofoblasto de la placenta y de ahí es volcado a la circulación materna, por lo que las concentraciones en suero de la embarazada dependen de la masa placentaria funcionante. . Las alteraciones en la función o la disminución del tamaño de esta se acompañan de niveles mas bajos en sangre materna.
Los niveles de hPL aumentan en forma lineal a medida que avanza el embarazo hasta la 37 semana de la gestación. Niveles inferiores a 4ug7ml después de la 30ª semana de gestación denotarían compromiso fetal.
Su determinación estaría indicada en la hipertensión previa o inducida por el embarazo y en toda otra patología  en la cual se sospeche restricción en el crecimiento intrauterino.
No existen estudios controlados en gestantes de alto y bajo riesgo que confirmen su utilidad clínica.
Movimientos fetales percibidos por la madre

La presencia de movimientos fetales indica integridad del sustrato anatómico y capacidad para producir funciones complejas. La disminución de los movimientos fetales o el cese de los mismos suele preceder a la muerte intrauterina.
El promedio horario de movimientos fetales percibidos por la madre ha sido estimado entre 30 y 60 movimientos / hora, con grandes variaciones individuales.
Los fetos pasan por periodos alternados de actividad (promedio 40 minutos) y de reposo (promedio = 20 minutos). Muchos factores, como tabaquismo, uso de medicamentos, actividad física, momento del día, edad gestacional, etc., producen variaciones en la duración de los periodos.
Hay fetos que son vigorosos en sus movimientos, en tanto que otros lo son mucho menos. Hay madres que perciben la mayoría de los movimientos fetales en tanto que otras no. Ambas características, vigor fetal y atención materna, suelen ser sistemáticas y por ello, las variaciones no se reducen por más que se aumente el tiempo de observación.
Los diversos autores han aconsejado distintos periodos de observación y distintas técnicas. La técnica de Cardiff consiste en contar el tiempo que transcurre hasta el movimiento numero 10, si entre las 9 de la mañana y las 21 horas se movió menos de 10 veces la gestante debe concurrir al centro medico para una mayor evaluación. La técnica de Sadovsky consiste en contar los movimientos fetales durante una hora luego de las comidas y estando en reposo, el limite inferior de la normalidad es de 4 movimientos en una hora, si esto no ocurre deben registrarse los movimientos durante una hora adicional, en caso de que no se perciban los 4 movimientos se debe realizar una evaluación mayor.
Esta prueba pretende detectar en la población general los casos con mayor riesgo de muerte intrauterina. Los calificados como positivos deber ser controlados mediante pruebas.
Si bien una de las ventajas del procedimiento es, además de su sencillez, la participación materna en la vigilancia del embarazo, esta puede producir efectos adversos (estrés y ansiedad) desencadenados por el autocontrol diario de los movimientos fetales.
Su uso sistemático durante el control prenatal no parece mejorar los resultados perinatales, cuando esta intervención se la compara con la simple pregunta informal sobre la percepción de los movimientos fetales.


Monitoreo electrónico ante parto
Procedimiento común a todas las pruebas, la medicación depresora del sistema nervioso central puede modificar el trazado de la frecuencia cardiaca fetal. Por ello, en particular en las pruebas no estresantes, si es posible se ha de suspender la medicación depresora 48 horas antes de realizar las pruebas.
La embarazada debe estar en posición semis entada o en decúbito lateral, se debe interrogar sobre el tiempo de ayuno y controlar la tensión arterial, el pulso y la temperatura, antes, durante y al final de las pruebas. Se utilizan equipos electrónicos que registran la FCF instantánea y la contractibilidad uterina.

1)       Monitoreo no estresante de la frecuencia cardiaca fetal (NST)
Esta prueba consiste en el registro electrónico continuo de la FCF ante parto y de los movimientos fetales espontáneos por un corto periodo de tiempo, tiene la ventaja de no ser invasiva.
Técnica: Se registran la FCF y los movimientos fetales durante 20 minutos sin movilizar al feto. Si el NST es no reactivo, insatisfactorio o sinusoidal, se moviliza al feto en forma manual durante 5 segundos y se registra nuevamente la actividad fetal durante 20 minutos. Eventualmente se puede interrumpir la prueba si se observan 2 ascensos de la FCF con las características mas abajo descritas.
Calificación: Para calificar la prueba se considerarán los ascensos de la FCF asociados con los movimientos fetales. Estos ascensos deben ser de 15 latidos y durar 15 segundos o más.
Prueba reactiva: indica buen estado fetal, 2 o mas ascensos de la FCF asociados a movimientos fetales en un periodo máximo de 20 minutos.
Prueba no reactiva: indica compromiso fetal, 1 o ningún ascenso de la FCF.
Prueba insatisfactoria: Cuando la nitidez del registro no permite calificar la prueba   (10% de los casos). Toda vez que se presente esta eventualidad se extremarán las medidas para mejorar el registro, de ser necesario , se prolongara el tiempo del mismo.
Trazado sinusoidal: la FCF describe un sinusoide de ocurrencia excepcional, solo tendría significado patológico si se presenta en madres Rh negativas sensibilizadas.
En el análisis de los registros se debe tener en cuenta que la variabilidad de la FCF disminuye durante el reposo fisiológico del feto y se confunde con los patrones patológicos. También las drogas depresoras del sistema nervioso central administradas a la madre pueden producir disminución de la variabilidad y reactividad fetales.


 Evaluación

El NST nunca fue apropiadamente validado, en la mayoría de los estudios se utilizo el resultado de la prueba para adoptar decisiones, por lo que los resultados finales pueden haberse alterado al evitarse muertes que hubieran ocurrido o bien por trasladarse el evento negativo a la etapa neonatal, por la producción de morbilidad a causa de interrupciones prematuras del embarazo de dudosa necesidad.
Por lo expuesto, los resultados de esta prueba no pueden conducir por si mismos a adoptar una intervención. Esto se sustenta en los resultados obtenidos, en estudios clínicos aleatorios controlados, en los cuales no se encuentran mejores resultados con el uso del NST cuando se los comparo con el monitoreo clínico.
2)       Prueba de estimulación sonica
Consiste en el estudio de la respuesta cardiovascular fetal luego de un determinado estimulo sonoro.
Técnica
Se registra la FCF basal durante 10 minutos, se aplican, en la zona del polo cefálico, 5 estimulaciones sonoras de 2 segundos de duración, y 1 segundo de intervalo ( frecuencia 1000Hz, intensidad 110/ 120 db).
Se registra la FCF durante 10 minutos después de la estimulación.
Calificación:
Prueba positiva, buen estado fetal.
      + Intensa: taquicardia fetal postestímulo con amplitud mayor o igual a 20 latidos y duración mayor o igual a 3 minutos.
      + Moderada: taquicardia fetal postestímulo menor a 20 latidos y menor a 3 minutos.
Prueba negativa, compromiso fetal, ausencia de respuesta.
Evaluación
Tiene la ventaja de su extrema rapidez y la sencillez de su ejecución, además disminuye el numero de NST no reactivos. Puede realizársela en la consulta externa con su Doppler y en caso de positividad o dudas pasarse a pruebas mas complejas.



      3) Prueba de tolerancia fetal a las contracciones uterinas     ( prueba de Pose )
Esta prueba explora la reserva de oxigeno fetal a través de las variaciones de la FCF cuando se utilizan como estimulo ( por un corto periodo de tiempo ) contracciones uterinas similares a las fisiológicas del trabajo de parto. Cada contracción uterina produce una éstasis circulatoria con un retardo fisiológico en los intercambios que es bien tolerado por los fetos con buena reserva. Si hay alteración crónica en los intercambios, se parte de una  reserva de oxigeno menor y las contracciones uterinas normales pueden producir caída de la pO2 por debajo de un nivel critico. Esto se manifiesta por enlentecimiento o caídas transitorias. ( dips II )
 Técnica
La presión amniótica se registra mediante un catéter introducido en la vacidad ovular a través de una punción trasparietoabdominal.
Si no hay contracciones uterinas espontáneas tipo parto, estas se inducen por medio de una infusión intravenosa continua de oxitocina, comenzando con 2 mU/min.
La infusión se mantiene hasta obtener 10 contracciones entre 30 y 75 mm Hg  de presión máxima, con una frecuencia de 3/5 contracciones en 10 minutos y que tengan buen registro de la FCF.
Luego de efectuada la prueba, se continua con el registro de la FCF y de la presión amniótica hasta obtener valores de contractibilidad similares a los existentes antes de la infusión de oxitocina.
Calificación
Para calificar la prueba se considera la aparición de dips tipo II ( desaceleraciones tardías) .
Ante la presencia de los mismos se deben tomar los pulsos femorales o pedios y la presión arterial para descartar el efecto Poseiro o una hipotensión, causantes de sufrimiento fetal.
Prueba negativa: buen estado fetal, ausencia de dips II, o menos de 3 en 10 contracciones consecutivas. Si se presentan solo 1 o 2 dips II es conveniente prolongar un poco mas la prueba.
Prueba positiva: compromiso fetal, 3 o mas dips II en 10 contracciones. Indica alta probabilidad de muerte fetal en la semana siguiente a la prueba y alta proporción de deprimidos graves.
Si diez contracciones no son toleradas por el feto y se traducen por episodios de hipoxia, este seguramente no tolerara las 200 o mas de un trabajo de parto, por lo que la cesárea es la vía de elección si el pulmón fetal esta maduro.
Se preconiza la utilización de esta prueba en los casos de riesgo mayor, de patologías presentes o bien ante pruebas no estresantes positivas, en particular próximos al momento de la decisión de interrumpir el embarazo.

4)Prueba de la oxitocina, CST
Técnica
La diferencia con la prueba Pose reside en que la contractilidad uterina registra por tocodinamometria externa, por ejemplo, ante contraindicación de la punción por placenta anterior.
Las contracciones inducidas o espontáneas, 10 en total, deber iguales o mayores de 45 segundos, medidas por palpación, y tener una frecuencia de ¾ contracciones en 10 minutos.
Calificación
Es igual que para la prueba de Posem se agrega “dudoso” cuando el registro es de mala calidad. En este ultimo caso es conveniente prolongar la prueba para tratar de mejorar el mismo.
Evaluación
La medida de la contractilidad es mas relativa, por lo que se afecta la reproductibilidad de los resultados. Por ello, la prueba positiva no contraindica formalmente la vía vaginal para el parto, si bien un 50% de los casos con pruebas positivas presentan luego alteraciones consideradas como sufrimiento fetal agudo intraparto.
5) Prueba de esfuerzo
Se basa en la predistribución de sangre y oxigeno luego del ejercicio materno. Durante el mismo aumenta la irrigación del área muscular, lo que produciría una reducción a nivel uterino. Si el feto tuviera buena reserva su FCF no se modificaría. Actualmente esta prueba esta casi abandonada.
Velocimetría Doppler prenatal

Este método no invasivo permite el estudio de la velocidad de flujo sanguíneo en los vasos placentarios y fetales facilitando la interpretación de la fisiología y la pato fisiología del embarazo.
Los estudios efectuados en la circulación útero placentaria han sido utilizados para predecir preclampsia antes de que esta entidad se manifieste clínicamente.
La arteria umbilical fue el vaso mas estudiado con el objeto de predecir un posible compromiso fetal. Finalmente, los estudios de los vasos fetales han sido propuestos para evaluar la centralización del flujo que ocurre como respuesta a la hipoxemia y a la hiperapnia fetal asociada a una patología materna.

Determinaciones del volumen de flujo

Los estudios cuantitativos sobre el volumen del flujo han sido abandonados, a causa, en gran parte, de las dificultades para obtener mediciones fiables y exactas. Múltiples pequeños errores alteran significativamente el cálculo del volumen de flujo. Aquellos incluyen la determinación del angulo de incidencia del haz de ultrasonido, del área de sección del vaso, etc.
Por esta razón se utilizan indicadores indirectos del flujo a través del estudio de la forma de la onda de velocidad de flujo. Casi todas estas medidas corresponden a relaciones entre el flujo máximo en sístole y en el final de la diástole. El uso de estas relaciones obvia la principal fuente de error en las determinaciones dada por la medida del ángulo de insonacion , puesto que si se cambia este ángulo se modifican proporcionalmente la sístole y la  diástole y por lo tanto la relación de conserva.
De este modo, y si bien estos indicadores no muden realmente el flujo, dan una buena información acerca del mismo.
Los mas utilizados son la razón sístole/diástole: ( R= S/D) el índice de resistencia( IR= S-D/S) y el índice de pulsatilidad ( IP=S-D/Vm).
En general es preferible utilizar el índice de pulsatilidad porque es capaz de discriminar cuando la frecuencia al final de diástole es cero y cuando hay retroflujo. En estos casos la razón S/D es incalculable y el índice de resistencia es siempre igual a 1.
La forma de la onda de velocidad de flujo se emplea para determinar la resistencia al flujo de sangre. Vasos con baja resistencia producirán formas de onda con un flujo significativo durante la diástole, mientras que vasos con alta resistencia mostraran una disminución del flujo en diástole.

Exploracion de diferentes vasos

Arteria uterina arcuata. Puede ser estudiada con el Doppler continuo o pulsado ( DC-DP) Para conseguir resultados reproducibles es preferible obtener la señal de la arteria uterina principal antes de su ramificación. En consecuencia, es necesario situar el trasductor en la zona inguinal, lateralmente al útero. Los estudios con DC requieren sin embargo una adecuada experiencia, con el fin de evitar errores de interpretación al captar señales con velocidades parecidas, originadas en vasos arteriales situados junto al tronco de la arteria uterina. El DP, si bien consume mucho tiempo para identificar la arteria uterina, proporciona en cambio resultados más reproducibles.
En el embarazo normal se produce una caída rápida en los diferentes índices por aumento del flujo en diástole entre las semanas 13 y 20 de la gestación.
Después de este periodo la disminución es mas lenta. Hasta la semana 18 existe normalmente una incisura o muesca protodiastolica que desaparece hacia la semana 24.
Si el flujo en diástole no se incrementa o persiste la muesca diastolica, la probabilidad de presentar un retardo en el crecimiento fetal o de desarrollar una hipertensión inducida por el embarazo se incrementa.

Arteria umbilicall

Ha sido estudiada especialmente con equipos de DC, el trasductor se coloca a diversos niveles a lo largo del útero hasta que se obtiene la señal típica.
La medida del flujo de la arteria debería realizarse siempre en el mismo lugar, ya que durante toda la gestación los índices de resistencia son superiores en el extremo fetal del cordón que en el extremo placentario del mismo.
Las señales arteriales y venosas del funículo deben ser visualizadas. La señal se optimiza alterando ligeramente el ángulo de la sonda a efecto de aumentar la velocidad diastolica máxima, y para eliminar los artefactos. Las mediciones tendrán que repetirse, por lo menos, en tres ciclos cardiacos consecutivos, permaneciendo el feto en estado de quietud sin actividad cinética, y con una frecuencia cardiaca normal. El hallazgo de una onda patológica cambiante, por ejemplo que aparece con y sin flujo diastólico, debe obligar, antes de considerarla como un verdadero positivo, a reproducirla utlizando otro ángulo de insonacion. El IP disminuye a lo largo de la gestación, después de la semana 16 se observa siempre flujo en el final de la diastole.
Arteria fetal
La porción de la aorta torácica descendente situada sobre el nivel del diafragma ha sido ampliamente estudiada sobre todo con el doppler pulsado.
Aunque el 50% del flujo de este vaso va a las arterias umbilicales, la forma de la onda es mucho más pulsátil. Probablemente refleja la influencia de vasos como las arterias renales o mesentéricas. El IP es constante durante todo el embarazo y el flujo en diástole es menor que en la arteria uterina y las umbilicalles.
Arteria cerebral
Tanto la arteria carótida interna como los vasos cerebrales han sido estudiados con Doppler pulsado. La carótida esta situada cerca de los pedúnculos cerebrales, y la arteria cerebral media es mas lateral, ubicada cerca de la cisura silviana.
Las frecuencias diastolitas finales están siempre presentes en la carótida interna y en las arterias cerebrales medias, durante el segundo y el tercer trimestre. El IP cae a partir de las 32 semanas de embarazo, lo que sugiere que la centralización del flujo tiene lugar habitualmente, en un embarazo normal, cerca del término del mismo.
Otros vasos
Los restantes vasos fetales son objeto de investigaciones.
Interpretación de los resultados
El incremento de las resistencias periféricas en la arteria umbilicall y/o en la arteria aorta descendente ( IP por encima de las dos desviaciones estándar) se asocia frecuentemente a hipoxia fetal. Especialmente cuando se observan hallazgos muy anómalos ( ausencia de flujo final de la diástole estadio II o flujo diastólico invertido, estadio III)
En la mayoria de los casos, el descubrimiento de anomalías Doppler precede en unos días o semanas a la aparición de patrones cardiotocograficos patológicos y están frecuentemente asociadas a un comportamiento fetal anormal y a acidemia fetal.
Indicaciones en obstetricia para el uso prenatal de la tecnología Doppler

Se aplica en el caso de embarazos de alto riesgo, en particular con hipertensión inducida por el embarazo y en restricciones del crecimiento fetal, por esa u otra causa.
Las exploraciones rutinarias en embarazos de bajo riesgo no han demostrado beneficio alguno. Las principales indicaciones están representadas por:
a) Hipertensión inducida por la gestación
Aumenta especialmente el IP de la arteria uterina-arcuata, en donde también se observa la muesca diastolica.
b) Restricción en el crecimiento intrauterino
Aumenta el índice de pulsatilidad en las arterias umbilicales y aorta y disminuye en las cerebrales. Los cambios en el IP en los vasos fetales reflejan la centralización del flujo como respuesta a la hipoxia fetal.
c) Isoinmunizacion Rh
La anemia fetal progresiva esta caracterizada por un incremento de la velocidad media de la sangre en todos los vasos fetales que han sido estudiados por reducción de la viscosidad de la sangre. A pesar de ello no existen cambios significativos en el IP de ningún vaso fetal.

Combinación de métodos
Con el objetivo de mejorar la eficacia diagnostica de vitalidad fetal se desarrollo un perfil biofísico dando puntajes arbitrarios (0-2) a 5 métodos diagnósticos: NST, 40 minutos de observación, y determinaciones ecográficas de la presencia de movimientos respiratorios fetales constatados en hasta 30 minutos de observación, presencia de movimientos corporales globales, características del tono fetal y cantidad de liquido amniótico.
La combinación de las pruebas, puntaje con escala 0-10, mostró, para algunos autores, mayor eficacia diagnostica que los métodos aislados, en cambio otros autores, empleando este puntaje encontraron que algunos elementos aislados, por ejemplo, los movimientos fetales, tenían tan buena eficacia como el uso del puntaje producto de las cinco pruebas utilizadas. El NST fue el que mostró menor valor predictivo positivo y el oligohidramnios el que más se asocio con malos resultados perinatales.
Debido a estas discrepancias se han presentado otros sistemas de puntaje pero sus resultados son igualmente contradictorios. En una revisión sistemática sobre 2839 embarazadas de alto riesgo se encontró que no hay diferencias en los resultados feto-neonatales entre el uso del perfil biofísico y otras formas de evaluación fetal ante parto.
Más aun en el grupo donde se utilizo el perfil aumento en forma significativa el número innecesario de inducciones del parto totales, así como el número de inducciones por indicación de daño fetal.
Uno de los inconvenientes de estos sistemas de puntaje, además de la arbitrariedad ya enunciada, es que algunas de las tecnologías diagnosticas tienen mejor capacidad para detectar y otras para confirmar, y por lo tanto no deben ser utilizadas en el mismo nivel. Los procedimientos de tamizaje (screening) son el primer escalón diagnostico aplicable a toda la población, para separar aquellas con mayor riesgo de padecer un daño. Las pruebas de confirmación se aplican al subgrupo de mayor riesgo y no a toda la población, con el objetivo de separar los falsos positivos de los verdaderos enfermos.
Esquema escalonado de decisiones
Las pruebas se aplican progresivamente según su complejidad si las anteriores fueron positivas o dudosas.
La decisión de interrumpir el embarazo, se deberá tomar no solo el de acuerdo con el resultado de estas pruebas, sino teniendo en cuenta además el grado de crecimiento y madurez pulmonar fetal y la evaluación clínica final de la embarazada.